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domingo, 5 de mayo de 2013

Internet, el gran presente

Ahogados por las necesidades económicas, es cierto que en muchas ocasiones montar una empresa con todo lo que ello conlleva (y que ya hemos visto), no es nada fácil. Por ello, una alternativa que se ha puesto de moda en los últimos años y que es bastante más factible es la difusión a través de internet. Es evidente el poder que este medio ha alcanzado en los últimos años, llegando a superar con creces a medios tan asentados como la televisión. De hecho, en muchas ocasiones, y cada vez más frecuentemente es normal encontrarnos con programas que se apoyan en redes sociales como Twitter para fomentar sus contenidos.
Las empresas y los propios presentadores no son tontos, y se han dado cuenta de que a través de ello pueden llegar a mucha más gente con la que simpatizar y atraerlos hacia sus diferentes productos. Pues bien, ¿por qué no aprovecharnos nosotros también de esas tecnologías para llevar a cabo nuestro proyectos?

Programa como "Salvados" ha logrado ganar mucha audiencia ,
tras su acercamiento a través de Twitter


Desde hace unos años, los blogs o portales, se han convertido en una baza muy importante para dar a conocer nuestras habilidades. Poco a poco, o mejor dicho, entrada a entrada, podemos hacernos un hueco en el complicado mundo de la comunicación. Son ya varios los casos en los que gente que comenzó su travesía escribiendo un blog sin ningún afán lucrativo, ha conseguido una gran fama a nivel nacional, que les ha permitido llevar sus conocimientos al resto de la población de una manera más amplia. Tal es el caso de Isasaweis, que a través de un blog dedicado al maquillaje, consiguió hacerse un hueco en programas de televisión como "Espejo Público", o tener su propio programa.
A partir de su blog, Isasaweis se ha hecho un hueco en televisión.


Lo mismo sucede si queremos dar a conocer nuestras habilidades frente a una cámara o con un micrófono. No es difícil llevar a cabo una una radio online, a través de la cual, y con un grupo de amigos poder hacer y practicar lo que nos gusta, y quizás, tengamos la recompensa de que a alguien le interese y nos haga una interesante propuesta. Youtube también se ha convertido en un importante escaparate en el que podemos mostrar nuestras habilidades. En el mundo de la música, no son pocos los casos en los que a raíz de escuchar los productores la voz de algunos cantantes, se han hecho un hueco importante en dicho mundo. El caso más claro es el de Pablo Alborán, que a partir de un vídeo en esta plataforma, está arrasando en todo el mundo.



En las siguientes entradas, seguiremos analizando el fenómeno internet, con especial acercamiento a las redes sociales.

miércoles, 17 de abril de 2013

Doble mercado

Una vez puesto en el mercado nuestro producto es evidente que lo más importante es lograr es que llegue a la gente, que lo adquieran y que hagan de él algo indispensable para su vida cotidiana. No es nada fácil crear este tipo de hábitos en la sociedad, pero dando lo mejor día a día se puede llegar a conseguir. Cuando hablamos de productos producidos por las empresas informativas es necesario que llevemos a cabo una separación entre dos grupos distintos:



La televisión es uno de los medios más consumidos.

1. Mercado audiencia

Con este tipo de mercado, también llamado primario, nos referimos cuando la venta está orientada hacia los lectores, oyentes o bien espectadores. Es decir, se trata de nosotros mismos, cualquier persona que se levanta por la mañana y va a comprar el periódico o aquel que antes de acostarse escucha la radio. A ellos en primer término va dirigido el producto informativo que hemos llevado a cabo.


Las marcas más importantes ocupan la portada.


2. Mercado anunciante

Este mercado es el llamado secundario, y está referido a aquellas personas, instituciones, o grupos sociales que necesitan de los medios para poder dar a conocer sus productos, es lo que viene siendo la publicidad. Estamos acostumbrados a ver nuestro programa favorito y asistir a continuos cortes de publicidad, o en los últimos tiempos, con gran asiduidad, el produce placement. También sucede al leer un periódico y encontrarnos con páginas enteras dedicadas a publicitar cualquier tipo de producto o publicidad.





El nexo fundamental entre estos dos mercados se basa en conocer la audiencia de cada producto para que los anunciantes decidan donde quieren invertir su dinero y darse a conocer. Desde esta doble vertiente, nos encontramos con varias empresas que llevan a cabo la medición de las audiencias. La cantidad de gente que compre, escuche o vea un producto será un punto clave para colocarnos en el mercado. Generalmente, está sometido a un efecto circular; esto es, si un producto funciona, otros muchos se anuncian en él, por lo que se consigue aumentar el valor de nuestro producto informativo y a la vez, el del anunciante. Hay múltiples empresas que se dedican a estudiar las empresas. El Estudio General de Medios (EGM) es una de las principales fuentes a la hora de establecer las tarifas para publicidad. Si atendemos al caso de la televisión en concreto, es la empresa Kantar Media la que cada mañana publica los datos correspondientes.


La empresa Kantar Media es la encargada de medir las audiencias de la televisión.

De este modo, se presenta como fundamental el saber colocar nuestro producto informativo para que otros anunciantes se fijen en ellos y pueda reportarnos mayores beneficios, que con total seguridad nos facilitarán triunfar.

lunes, 8 de abril de 2013

Solventar obstáculos

Una vez hemos creado nuestra empresa y hemos emprendido nuestra trayectoria, será turno de hacernos hueco en un mercado cada vez más complicado, en el que la competencia es cada día mayor. Para ello, y como ya hemos señalado anteriormente, es necesario dotar a nuestro producto de unas características especiales que lo diferencien de la competencia. Ante las situaciones desfavorables, con las que con total seguridad tendremos que enfrentarnos más tarde o más temprano, podemos acogernos a tres tipos de opciones o comportamientos.

Por desgracia, el abandono esta es la opción más recurrida por todos aquellos que se chocan con las dificultades comunes de un negocio propio, y más en la actual situación económica. De hecho, según datos publicados por ESADE, desde que comenzará la crisis haya por el año 2008,  han cerrado un total de 177.336 empresas, la mayoría pymes. El sector de la construcción ha sido uno de los más afectados, pero ningún tipo de empresa ha resistido a ello, y mucho menos las empresas informativas. Muchos proyectos de jóvenes emprendedores han muerto prácticamente apenas sin haber llegado a nacer. Las grandes empresas han sido las que se han mostrado más preparadas para aguantar el azote de la crisis. Como muestra, las empresas de más de 5.000 trabajadores se ha pasado de 99 a 107.  Por otro lado, las empresas que tienen a su cargo de tres a cinco trabajadores se han reducido un 13,7%, y las que cuentan con una plantilla de seis a nueve empleados, lo han hecho en un número algo superior (17,8%). Mayor es el porcentaje si atendemos a las empresas de 10 a 25 trabajadores (21,3%), las de 26 a 49 (23,5%), y un poco inferior, que refleja ya lo comentado anteriormente, las de 50 a 249 empleados con un descenso del 14,9%. En el gráfico siguiente podemos observar como desde el año 2001 hasta el 2007, donde alcanza su culmen, el número de empresas creadas no deja de crecer a un ritmo muy elevado. Sin embargo, a partir de ese año, y con los primeros vestigios de la actual crisis económica, se observa una gran caída que no ha dejado de menguar en los últimos años.

Balance en la creación de empresas en los últimos 10 años.

Aunque esos datos son algo innegables, también hay que ver el otro lado de la situación. Debemos de huir de barajar la opción del abandono y optar por la lucha, adaptándonos a las circunstancias que se presenten. Se trata de dejar de estar controlados por las circunstancias, y ser nosotros mismos quienes llevemos las riendas de la situación. Para ello será fundamental, cambiar nuestra mentalidad y reforzar los puntos fuertes e intentar cambiar el sentido de aquellos que no funcionen. Tal vez, no sea la solución definitiva, pero poco a poco podemos ir probando, para finalmente dar con la tecla para salir de la situación en la que nos encontramos enfrascados.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Caminar por nuestra cuenta

Siguiendo con el hilo de nuestra anterior entrada y teniendo en cuenta las circunstancias sociales, económicas y políticas en la que se encuentra el país, con una tasa de paro que supera el 26% de la población, y que roza el 60% cuando se trata de los jóvenes, según datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal, intentaremos en las próximas líneas dar algunos puntos fundamentales para montar nuestra propia empresa.
Aunque la positividad en estos momentos brilla por su ausencia en el sector empresarial, máxime cuando se trata de poner en marcha un nuevo proyecto con lo que ello supone. Un gasto económico que no todo el mundo puede afrontar, pero que no debe de ser un impedimento en la consecución de nuestro objetivo. Cada año, de cada cien empresas que se ponen en marcha, tan sólo terminan resistiendo un pequeño porcentaje. En algunos casos por mala suerte, pero en otros muchos por no haber realizado una correcta gestión. Para evitar que ello suceda, presentamos a continuación algunas características para tener en cuenta:


          1.Marcarnos un objetivo
Aunque a priori puede parecer como algo obvio, es muy importante tener bien delimitado qué es lo que queremos llevar a cabo, trazando las líneas generales y llevando a cabo un pequeño esquema de las trazas fundamentales que compondrán la columna de nuestro proyecto empresarial. En este primer apartado, es importante desmarcarnos de cualquier producto ya existente en el mercado, intentando ofrecer algo novedoso que sepamos que suscitará el interés de los posibles consumidores o clientes. 

          2. Elegir a nuestros trabajadores
Se trata de uno de los puntos más importantes a la hora de llevar a cabo cualquier empresa, puesto que de esta decisión dependerá el éxito o fracaso de nuestro proyecto. En un primer momento, es conveniente rodearse de un pequeño grupo de gente con la que tengamos una buena relación y con la que nos entendamos de manera especial. Para ello podemos pensar en amigos que hayamos tenido en nuestra etapa universitaria u otras personas con interés que hayamos conocido a lo largo de nuestra vida. Evidentemente, la capacidad de trabajo es la otra columna de esta elección. El hecho de integrar en nuestra empresa a trabajadores con los que no empatizamos puede suponer el fracaso de nuestro proyecto, al tratarse la comunicación de algo fundamental. Toda vez, que como ya se ha mencionado anteriormente, en los primeros pasos de nuestra empresa apenas podremos contar con unos pocos de trabajadores.

         3.Ubicación de la empresa
El lugar en el que vayamos a ubicar nuestro centro de trabajo también será algo importante. Si bien, este vendrá en gran parte fundamentado por el tipo de empresa que sea y por el objetivo con el que haya sido creada. Algunos de los aspectos claves será situarnos cerca de nuestros clientes potenciales y del mismo modo, en un emplazamiento en el que los recursos que debamos de emplear lleguen de la manera más rápida y fácil posible. 



      4. El comienzo de nuestra actividad
Una vez determinados los puntos anteriores, tocará definir el momento idóneo en el que comenzaremos a trabajar. Las fechas son importantes teniendo en cuenta la época del año en la que nos encontremos, o el coincidir con festividades, que pueden perjudicarnos o darnos cierta ventaja. Para el comienzo de nuestra actividad, también tendremos que ver cuáles son los recursos de los que disponemos para dar nuestros primero pasos.




        5. Tiempo al tiempo
Seguramente nada más empezar querremos que nuestro proyecto empiece a dar sus frutos y a sentirnos satisfechos con la actividad que hemos decidido emprender. Pero en rara ocasiones esto sucede. Las primeras épocas son muy duras, y seguramente, tendremos que enfrentarnos a múltiples inconvenientes que nos harán replantearnos nuestra situación. Pero la clave está en tener paciencia, y en darle tiempo al tiempo como se suele decir habitualmente. Hay que asentar nuestra empresa y aprender de los entresijos de la profesión., y a partir de ahí pulir todo aquello que falle. El éxito no está, ni mucho menos asegurado, pero después de toda la esperanza depositada en el proyecto hay que confiar en nosotros.

Estos son tan sólo alguno de los puntos claves que tendremos que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo el inicio de una nueva empresa. Lógicamente, son otros muchos los factores que hay que tener en cuenta, pero de este modo se han resumido los puntos esenciales. En próximas entradas daremos otras connotaciones que ayudarán a completar la información que se ha presentado. 

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